Con la entrada de la primavera y el cambio de temperaturas, llega el momento de poner a punto los jardines para la temporada estival, bien sea en las comunidades de vecinos o empresas. Es importante conocer los pasos que debemos seguir para lograr que las zonas verdes se recuperen de las inclemencias sufridas durante el otoño y el invierno, y aprovechar al máximo el mantenimiento de jardines llevado a cabo en invierno.

Limpieza y control de plagas

El primer paso para el mantenimiento de jardines será llevar a cabo una limpieza exhaustiva de los desechos que han quedado en la zona tras las estaciones frías del año. La eliminación de la broza nos ayudará a prevenir la llegada de plagas de insectos a nuestro jardín, como las de pulgones y hormigas, por ejemplo.

Es fundamental asegurarnos de que no existe indicio de ninguna plaga antes de continuar con los siguientes pasos.

Poda y eliminación de malas hierbas

Lo siguiente que debemos hacer para tener el jardín listo es comenzar a podar árboles, plantas y arbustos que no hayamos podado en invierno. Normalmente, los árboles y arbustos que florecen en verano y otoño se podan a finales del invierno o principios de la primavera, mientras que los arbustos y árboles que florecen en primavera se podan para eliminar las flores que están marchitas, además de para re-fortalecer las plantas.

Además, habrá que quitar de raíz las malas hierbas.

Existen varias maneras de deshacerse de las malas hierbas. Podemos utilizar herbicidas sistémicos de los que no dañan el medio ambiente, azadas o nuestras propias manos, en función del lugar en el que se localicen los hierbajos.

En lo que respecta a la poda, el proceso no es solo necesario para mejorar el aspecto de las zonas ajardinadas. Este paso también ayudará al crecimiento de las plantas.

Comprobar sistema de riego automático

Tras la limpieza y el repaso al jardín, la comprobación del sistema de riego automático será lo próximo en el mantenimiento de jardines en comunidades de vecinos.

Debemos asegurarnos de que el sistema no ha sufrido daños y que funciona correctamente. Además, comprobaremos el programador de riego y su configuración.

Abonar

Una vez hemos acabado con las tareas de revisión y reparación del jardín, llega el momento de comenzar a replantar. Para ello, comenzaremos con el abonado.

Es importante contar con un sustrato de calidad y que se adecue a los planes que tengamos para el jardín. Por lo general, en primavera se recomienda usar un abono completo con una mayor cantidad de nitrógeno. Este tipo de abono beneficia el crecimiento de las plantas.

Planificar la composición del jardín. Siembra

El aspecto que más en cuenta debemos tener a la hora de sembrar nuevas semillas y repoblar los jardines es la distribución de las plantas.

Es vital dejar espacio suficiente entre las plantas –un mínimo de 30 centímetros- para que las raíces puedan crecer sin impedimentos.

También resulta conveniente una correcta planificación para que cumpla una función estética. Esto dependerá en gran medida del gusto del jardinero, pero requiere de un estudio previo de las zonas de jardín.

Por la facilidad en su cuidado, los expertos en mantenimiento de jardines recomendamos la plantación de especies perennes. Si fuera necesario, a estas plantas les daremos un abono de floración.

Cortar el césped semanalmente

Una vez tenemos el jardín preparado, ahora debemos preocuparnos de su cuidado y mantenimiento.

Si hemos seguido los puntos anteriores, cortaremos el césped semanalmente y conservaremos el jardín libre de desechos para poder disfrutar de él.

En Eservin sabemos lo complicado y laborioso que puede resultar el cuidado y mantenimiento de jardines en las comunidades de propietarios y empresas. Para ello, contamos con un equipo de jardineros profesionales que hará que los vecinos puedan disfrutar de las zonas verdes de su comunidad sin preocupaciones. Para no dañar el medio ambiente usamos, además, productos ecológicos.